Sin peronismo no hay futuro, sin Cristina no hay democracia

En el mes de agosto el Diputado Milman del PRO despachaba un proyecto de ley en el que hacía referencia a un “falso ataque a la figura de Cristina para victimizarla” como oportunidad para que “algún vanguardista” la saque de “entre las cuerdas judiciales en las que se halla y no puede salir y recrear un nuevo 17 de octubre que la reivindique ante sus seguidores”.

Estábamos en presencia de un nuevo Nostradamus o de un operador que se propone adelantar jugadas para despegar a sus mandantes de las implicancias de un atentado que fue urdido en las sombras contra CFK. Todo indica estar en la segunda de las opciones.

Como corolario a su proyecto el diputado del PRO cerraba el texto diciendo: “Sin Cristina, hay peronismo” “Sin Peronismo, sigue habiendo Argentina”.

El 11 de noviembre último, y dándole continuidad al relato del diputado Milman, el editorialista del gran diario argentino, Pablo Vaca tituló su nota “Cristina, entre la bala que no salió y el fallo que si saldrá”. Un título por demás extraño y sugestivo, donde el editorialista de Clarín salía a ponerle el cuerpo a la afiebrada hipótesis del “autoatentado” del diputado PRO.

Esto tenía una doble finalidad, por un lado, descartar nexos entre los integrantes de “revolución federal” que los uniera a una estructura superior que los financiaba y, por el otro, llevar certeza de que la condena en el juicio de “Vialidad” ya estaba escrita, como indicó reiteradas veces Cristina, y no había vuelta atrás.

Mientras tanto, el Juez Rodrigo Giménez Uriburu y el fiscal Diego Luciani, ambos del equipo de futbol amateur Liverpool de la quinta Los Abrojos, propiedad de Mauricio Macri, se mostraba el primero tomando mate en las audiencias usando un recipiente que remitía a esa pertenencia deportiva y el otro haciendo una puesta en escena de carácter hollywoodense sin asidero en las pruebas del expediente.

Como si esto no fuera una prueba contundente de estar inclinada la cancha, la recusación del tribunal fue rechazada por la Cámara de Casación Penal de tinte “macrista” con el argumento de que lo ocurrido en Los Abrojos no significaba ningún riesgo de parcialidad para los acusados.

Pocas veces se ha visto muestras de parcialidad e impudicia en funcionarios judiciales tan explicitas y elocuentes como las que salieron a la luz en el juicio de Vialidad.

“Donde hay poca justicia, es un peligro tener razón” dirá Francisco de Quevedo.

El “pelotón de fusilamiento” mediático judicial está dispuesto a perpetrar un golpe institucional, dejando proscripta a la única estadista que hoy cuenta con un apoyo popular para nada despreciable, siendo prioritario sacarla de carrera.

Sin que se sonroje de vergüenza, la oposición de JXC espera la reacción popular violenta frente al veredicto que haga realidad lo anticipado por Milman, y así llevar agua para su molino.  

Como si no bastara un botón de muestra, se dieron a conocer los intercambios de chats del grupo de Telegram “Operación de Página 12” creado el 17 de octubre último, luego de que se publicará la noticia de que un grupo de empresarios, funcionarios judiciales y espías viajaron por invitación de Pablo Casey, director  de Asunto Legales e institucionales del Grupo Clarín y sobrino de Hector Magnetto, a la zona de Lago Escondido, propiedad del magnate británico Joe Lewis, amigo íntimo del expresidente Macri.

Las conversaciones del grupo demuestran una promiscuidad que no tiene paragón con otras similares, a sus miembros se los oye comportándose como vulgares sicarios del crimen organizado, aspirando llevarse puesta a la República de la que tanto se llenan la boca, en pos de intereses comunes que los unen.

Se distribuyen operaciones de prensa difamatorias y tareas de apriete a quienes fueran responsables o tuvieron el tupe de destapar esta olla que huele bastante a podrido, pretendiendo minimizar los hechos.

La promiscuidad del Partido Judicial y el “Lawfare” desatado contra la máxima referente popular, hacen imperioso avanzar en la reforma judicial y en la democratización del único poder republicano que hoy actúa como sótano de la democracia, a espaldas del pueblo y si tener que responder por sus actos.

La única verdad es la realidad, si quieren proscribir a Cristina deberán hacerse cargo de las consecuencias de sus acciones de conducirnos a ese conocido terreno fangoso que les suena familiar a los peronistas. Otra proscripción no será tolerada.

“No vienen por mí, vienen por ustedes” llegó a decir Cristina, sabiendo de antemano que la joya que los poderes concentrados procuran apropiarse son la soberanía popular que reside en el pueblo y sus derechos adquiridos para someternos como nación. Arrebatar las riquezas de la nación y las conquistas sociales, es el verdadero motor que esta detrás de toda la persecución a Cristina y a todo el peronismo.

Por esto ante la eventualidad de un seguro veredicto condenatorio de Cristina, no nos resignamos, muy por el contrario, le plantearemos batalla a la ignominia de la antipatria, en todo momento y en todo lugar, en defensa de nuestro sistema democrático y las históricas banderas del Peronismo.

Y repetimos “SIN PERONISMO NO HAY FUTURO, SIN CRISTINA NO HAY DEMOCRACIA”