El modelo recesivo de Milei: cierre de industrias, desempleo e importaciones

La publicación del informe anual de la CEPAL sobre el Estudio Económico de América Latina y el Caribe, vino a corroborar lo que venimos sosteniendo desde la llegada de Javier Milei a la presidencia. Su modelo económico, se basa en un modelo recesivo que tiene como objetivo central garantizar los excedentes económicos para cubrir el repago de la exorbitante deuda en moneda extranjera tomada durante el gobierno macrista por el mismo “toto” Caputo, cuando se desempeñaba como ministro de finanzas de la experiencia cambiemita.  

Los números publicados por la CEPAL son alarmantes y ponen en evidencia la tragedia económica que está viviendo la sociedad argentina en medio de la aventura libertaria. La proyección que la CEPAL tiene para la economía argentina en el 2024, es que el Producto Bruto Interno (PBI) caerá un 3,6%, aumentado en un 0,4% el pronóstico negativo que tenía a principio de año. La explicación del informe es que el empeoramiento de la proyección del PBI argentino, se debe a las políticas de ajuste implementadas por el gobierno de Milei, que ya muestran indicios de que la recuperación será mucho más lenta de lo que creían hasta en el propio gobierno. Este anuncio negativo de la CEPAL, se suma al del FMI que, en el mismo sentido, indicó que la economía argentina en el 2024 caerá un 3,5% empeorando su perspectiva inicial en 0,5%.

La recesión autoinfligida, producto de la combinación de un ajuste fiscal brutal, la paralización de la obra pública, los tarifazos en los servicios públicos, los recortes de las trasferencias a las provincias, el retiro del Estado de funciones esenciales y el despido de personal, es el plan económico en sí mismo. El achicamiento de la economía viene a ser la única variable de ajuste necesaria para que, en un contexto de estrangulamiento externo y escases de divisas, los acreedores internacionales y el FMI, se garanticen los dólares necesarios para el pago de la deuda.

Este modelo recesivo, se combina con un esquema de liberalización de importaciones que termina de dar un golpe letal a los trabajadores, favoreciendo el incremento exponencial del desempleo, que ya registra un aumento del 0,8% durante el mandato de Milei, pasando a 7,7%, el valor más alto desde la salida de la pandemia. En números netos, el desempleo alcanza a 1,7 millones de personas y con perspectivas de ir en aumento por el desplome del consumo y la impresionante caída del nivel de actividad. La reducción del impuesto PAIS viene en este mismo sentido, favorecer a las grandes importadoras y facilitarle el ingreso de los productos terminados al país. En los últimos días, y como caso testigo, ya se puede apreciar en las góndolas el pan lactal importado desde Brasil.

Reducir la tasa de empleabilidad de la economía es el elemento clave del modelo de Milei para mantener en niveles bajos el consumo y el poder adquisitivo de los trabajadores y de esta forma reducir la demanda de divisas.

Como es de esperarse con ese panorama, el cierre de industrias ya es una triste realidad de la economía argentina. Las noticias de cierres totales, suspensiones, parate de plantas ya son cosa de todos los días y se vienen a sumar al cierre de comercios y grandes centros de consumo por la caída de las ventas. El anuncio de la venta de empresas líderes, como Makro o Ayudín como consecuencia de la caída de las ventas, deja claro que la recuperación económica todavía se encuentra muy lejos. También grandes empresas como P&G y el gigante financiero HSBC, anunciaron que se van de la Argentina. Las inversiones están cada vez más lejos. Solo los sectores agropecuarios, minero y energético, muestran mejoras con respecto al año pasado, el resto de la economía real y con impacto en el empleo, tiene caídas estrepitosas.

En este sentido, al anuncio de la paralización de las plantas de Acindar, la suspensión de personal y reducción de turnos en todas las automotrices, que muchas ya migraron sus proyectos de producción a Brasil, se suma en las últimas horas el anuncio del cierre de la planta de la firma Fabio Hnos, de Florencio Varela, que se dedicaba a la producción de turcas, bulones y arandelas desde 1951. Esta firma histórica, debió cerrar sus puertas por la agudización de la crisis y las proyecciones negativas que enfrenta el consumo para los próximos 3 años.

Queda claro entonces que la recuperación en “V” tan anunciada por el propio Milei, es una más de las tantas mentiras con las que engaño a la sociedad. La caída todavía no llegó a su fin, será peor de la esperada, el desempleo, la pobreza y la indigencia irán en aumento tras cada publicación de los datos. El modelo recesivo llegó para quedarse un largo tiempo.

Por eso desde el Partido Justicialista de La Matanza, entendemos necesario dar los debates para enfrentar este modelo recesivo y volver a ser la alternativa que apuesta por la producción y el trabajo argentino. Todos debemos entender lo trascendental del momento histórico que nos toca vivir y la importancia de nuestra tarea para que el pueblo argentino vuelva a soñar con una patria libre, justa y soberana.