
Repudiamos rotundamente el intento de golpe financiero que atraviesa la Argentina, una extorsión que intenta forzar una devaluación descomunal que allane el camino hacia una dolarización. Los responsables tienen nombre y apellido, son los mismos sectores financieros de siempre, esta vez materializado en la voz de su gatito mimoso, Javier Milei.
La inestabilidad cambiaria como siempre, es fogoneada por los sectores de poder económicos que históricamente vieron incrementar sus fortunas al ritmo de las devaluaciones. La verdadera casta que somete constantemente al pueblo argentino, la parasitaria casta bancaria y financiera, que, sin producir absolutamente nada, incrementa sus ganancias de manera descomunal a costa del sufrimiento de todos los argentinos. Esa casta no le molesta a Milei, como tampoco le molesta la casta empresaria o la casta militar.
A diferencia de otros escenarios de corridas cambiarias preelectorales, en esta oportunidad vemos con preocupación que la apuesta a una devaluación de la moneda, sea promovida por el principal candidato opositor que compite por llegar a la presidencia de la nación. Las expresiones difundidas por Javier Milei en relación a la moneda nacional y a los ahorros de los argentinos, dejan en evidencia su verdadero plan de gobierno. Además de dejar expuesto su profundo sentimiento entreguista y antipatriótico.
Promover una devaluación con el solo objetivo de sembrar malestar social para obtener más votos, comprende un acto de irresponsabilidad absoluta que solo se condice con una persona sin vocación de servicio por el pueblo.
Expresar que el peso argentino es un “excremento” o salir a incentivar a la población a que retire sus depósitos bancarios, nos muestra realmente en que cosiste su plan “motosierra”. Generar el caos, es el disparador para que la economía argentina llegue a un escenario de hiperinflación y así poder aparecer como el cirujano que de manera inevitable debe “extirpar el tumor” para salvar al cuerpo. De esta forma no solo nos quieren hacer creer que resignar la moneda nacional es la única salida, sino que, además, preparan el terreno para la resignación total del pueblo.
Para que la sociedad acepte sin mayores cuestionamientos, la perdida del trabajo, la caída del salario, la vuelta a las AFJP y la entrega de todas las empresas y riquezas nacionales.
Detrás de un sínico mentiroso como Milei, se esconde un proyecto de destrucción económico y social que repartirá importantes cantidades de perjuicios a la clase media y a los sectores populares y los pocos beneficios serán distribuidos entre los sectores altos de la población. La misma casta de siempre una vez más, beneficiada por el plan para unos pocos de Milei.
Que en las próximas elecciones la sociedad deba decidir entre un candidato con el apoyo del campo nacional y popular y un candidato que apuesta por el caos para quitar masivamente los derechos del pueblo y realizar la entrega total de la soberanía a las potencias extranjeras, parecería la decisión electoral más sencilla que haya enfrentado la sociedad argentina. Pero, por el contrario, la bronca y el enojo de un sector importante de la sociedad ciegan la visión del futuro colectivo dejando al país al borde del abismo.
Por eso, reprochamos profundamente los dichos de Milei fomentando la corrida cambiaria diciendo que “cuanto más alto el valor del dólar mejor”. ¿Mejor, para quién? Para la eterna casta financiera que hoy apoya plenamente el proyecto suicidad de la dolarización. Esta claro que para el pueblo no es mejor ver día tras día devaluado su salario y ver que los productos básicos se encarecen y poner el plato en la mesa argentina es cada vez más difícil. ¡Hasta acá llegaste Milei! no todo vale en política, jugar con la mesa de los argentinos debe ser un límite moral inviolable.
La respuesta del gobierno nacional debe ser inmediata y contundente aplicando el marco jurídico existente para enfrentar la extorsión y defender el poder adquisitivo del salario.
Tenemos con quien enfrentar a estos especuladores de siempre. El camino de la construcción y la esperanza hoy solamente es representado por Sergio Massa y garantizado por el apoyo de todo el campo nacional y popular que actuará como limitante de cualquier medida contraria los intereses del pueblo. Por eso, convocamos a la sociedad argentina a dejar de lado el enojo y apoyar con el corazón, el único camino posible para que nuestro amado país no caiga una vez más en las redes de la especulación financiera y podamos construir futuro digno para las generaciones venideras.