
Desde el Consejo del Partido Justicialista de La Matanza repudiamos
enérgicamente la maniobra espuria y cuasi delincuencial, ejecutada a espaldas
de los argentinos por el ministro de Economía Luis Caputo, de sacar del país
reservas de oro del Banco Central (BCRA) y enviarlas a Londres. Una maniobra
por demás arriesgada y donde los beneficios para el país pueden ser nulos.
Provoca profunda indignación saber que el propio ministro de Economía de
Javier Milei haya confirmado, a partir de sus declaraciones, la denuncia
realizada por el diputado y dirigente de La Bancaria, Sergio Palazzo, al
señalar: “Tenerlo encerrado en el Central sin hacer nada para el país es
negativo, entonces es mejor tenerlo custodiado afuera para que paguen algo…Si
tenes el oro afuera le podés sacar un retorno…el país necesita maximizar los
retornos de sus activos.” A confesión de parte, relevo de prueba.
La dupla Milei – Caputo insisten con el mismo modus operandi de su
mentor, el vendepatria de Mauricio Macri quien, durante su gobierno, con
Federico Sturzenegger de presidente en el BCRA, remitió a Londres 11 toneladas
de oro de reservas valuadas en U$S 462 millones, que luego tuvieron que ser
recompradas y repatriadas en el 2020.
En aquella oportunidad el “retorno” para el país no se
concretó, ahora con Caputo está claro que tampoco
Milei y Caputo están usando los dólares del ajuste de todos nosotros. El sacrificio del pueblo al altar del FMI, en ofrenda a los Fondos buitres amigos de Caputo, para iniciar otra vuelta de la bicicleta financiera.
Ahora, Caputo invita a la clase media a liquidar sus ahorros en dólares, a romper el chanchito, para que se los lleven los fondos amigos de toto Caputo que bicicletean con los pesos obteniendo ganancias extraordinarias.
“Vamos, que el peso será la moneda fuerte” -dice Caputo-. El peso que antes era «el
excremento que emite el político argentino» y que había que eliminar,
ahora nos dicen que nos quedemos con el excremento y entreguemos los dólares,
para que los guarde el Banco Central y se les regale a los fugadores. Lo peor
de todo, es que lejos de ser un modelo económico este esquema es similar al de
una estafa piramidal, mientras fondos nuevos sigan llegando, la mentira de la
estafa se mantiene en funcionamiento, cobrando por una ventana y pagando por la
otra, pero cuando algunos adviertan el temor de la falta de pago, todos se
retirarán corriendo, y la pirámide se desmorona.
Por eso, el Consejo de Partido Justicialista de La Matanza reitera la
advertencia de Perón en momentos en que la acción política era privilegio de
las minorías en un sistema político que se encontraba en franca decadencia: “Las
soluciones de estos “economistas a la violeta” se basan solo en los sacrificios
del pueblo, que ellos subestiman y desprecian. Pero hay un límite en ese
sacrificio, cuando la finalidad real es la explotación inicua de los obreros en
beneficio de los entregadores del país y los dilapidadores de la riqueza
nacional. El límite está cercano. Todo lo hace prever así.”