Una caída que no tiene fin

Escuchamos muchas voces que dicen que Milei y Caputo no tienen un plan económico, pero eso es un gran engaño. Lo que estamos viviendo es el verdadero plan económico, pensado única y exclusivamente para destruir el tejido productivo de la Argentina, generando una depresión económica autoinfligida, para deprimir los niveles de demanda de bienes y servicios. De esta manera, pretenden asegurarse los dólares necesarios para el pago de la deuda, por medio de la disminución de las importaciones y la reprimarización de las exportaciones. El plan es claro, es un “modelo extractivista de repago de deuda”, con salarios bajos, desempleo de dos dígitos y el 60 % de la población bajo la línea de la pobreza.

El análisis detallado del Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) del mes de julio publicado por el INDEC, pone de manifiesto el análisis anteriormente detallado. El gobierno nacional presentó solo el índice global que muestra un crecimiento del 2,28% interanual, pero esa cifra es engañosa, porque esconde el desplome total de todos los rubros a excepción del agropecuario que crece más del 100% porque es comparado con la sequía del 2023. El sector minero y el energético, también muestran mejoras lo que consolida la orientación extractivista del modelo. El resto de los rubros apuntalados por el mercado interno muestran un desaplome pocas veces visto. Su correlato, el aumento de la pobreza y el desempleo.

La caída en hoteles y restaurantes fue de 7,2%, la pesca bajó 10,5%, el comercio minorista y mayorista disminuyó un 11,4 % y la industria manufacturera se retrajo 14,2%.  La caída más fuerte fue de la construcción con una disminución del 22,1%. Todos los ítems responsables de la generación de empleo están a la baja, esa es la gran causa del aumento de la pobreza al 55% en el primer semestre y con proyección a seguir aumentando. También es responsable del triste récord de tener 1 millón de niños que se van a la cama sin cenar todos los días, como dio a conocer UNICEF.   

Los balances presentados por dos grandes empresas alimenticias, Molinos Río de la Plata y Arcor, dan muestra de la magnitud de la caída del consumo de bienes básicos. En el caso de Molinos sus ventas en volumen cayeron nada menos que el 8,1% y por el lado de Arcor, el volumen de ventas y producción cayó un 4,7% durante el primer semestre del año.  En tanto, otro rubro ejemplificador del poder adquisitivo de los sectores populares, es el consumo de leche, que en el primer semestre del año cayó un 17,4% con respecto al mismo periodo del 2023.

Ante este escenario catastrófico, la cuenta DNI se presenta como el sostén de muchos comercios bonaerenses. Con los continuos incrementos de precios y la caída de la demanda, no sólo se vuelve imprescindible que tanto trabajadores como jubilados y pensionados cuenten con estrategias de ahorro, sino también, los propios comerciantes que están sosteniendo sus negocios gracias a la implementación de la billetera virtual de descuentos del Banco Provincia. Desde su lanzamiento, cuenta DNI tiene más de 10 millones de usuarios, lo que refleja su aceptación entre los consumidores.

Un ejemplo representativo es el caso de la carne. El consumo percapita de carne, que también muestra el impacto de la recesión, se encuentra en mínimos históricos y en 2024 se proyecta que estará en 42,6 kg por habitante. Lo que implica el valor más bajo registrado en los últimos 110 años, cuando se registró el piso de 46,9kg. Estas cifras, se encuentran muy alejadas del promedio de 72,9 kg por habitante y representan una caída del 18, 5% en lo que va del mandato de Milei si se realiza la comparación interanual con los 52,3 kg por habitante que cerró el año 2023.

La proyección de la caída del consumo de carne, también se traslada a las de origen porcino y aviar ya que en 2024 el consumo total de carnes se encuentra un 10% por debajo de los niveles del 2024 y sería el más bajo desde el 2011. De esta manera, la dieta de los argentinos se encuentra fuertemente afectada por la baja del consumo de proteína animal, con las serias consecuencias que esto implica sobre todo para el desarrollo cognitivo de las generaciones futuras. 

Aun con este escenario, la cuenta DNI amortiguó el impacto de la caída del consumo de carne, de lo contrario las cifras podrías ser considerablemente peores. Los días sábados, cuando las carnicerías tienen un 35% de reintegro con la cuenta DNI, vuelven a tener niveles de consumo parecidos a los del 2023, el resto de la semana, las ventas son mínimas. Si no fuera por la cuenta DNI, ya muchas carnicerías habrían cerrado sus puertas por la caía bestial que acumula el consumo de carme.

Para los comerciantes, esta herramienta se ha convertido en un mecanismo de fidelización de los clientes, a la vez que sirve para incrementar una demanda muy golpeada por la política de ajuste del gobierno nacional. Durante las promociones de la semana, algunos comercios han reportado un aumento de hasta el 30% en sus ventas. Además, el 65% de los usuarios de la Cuenta DNI prefieren realizar sus compras en comercios adheridos.

Lo cierto es que la Cuenta DNI, hoy perdura como la única política pública de incentivo a la demanda en manos de los consumidores. Sostener el comercio y el consumo de bienes y servicios básicos, se transformó con la Cuenta DNI, en la marca registrada del gobierno de Axel Kicillof en la provincia de Buenos Aires.