La libertad afana

Llevamos apenas 8 meses de gestión de Javier Milei y los escándalos de corrupción están por todas las estructuras del gobierno libertario. La velocidad sorprende, como si supieran que los tiempos políticos de Milei, tienen fecha de vencimiento más temprano que tarde. La Ley Bases le otorgó a Milei 1 año de facultades extraordinarias y delegaciones legislativas, que le dan las herramientas necesarias para concretar un sinfín de negocios a las espaldas del pueblo y en perjuicio de la nación. Todo en nombre de la libertad, la libertad de afanar.

El primer gran acto de corrupción, llegó el escándalo por la falta de entrega de alimentos que eran dejados en abandono hasta su vencimiento, en depósitos del ministerio de Capital Humano, por lo que la ministra Sandra Petovello enfrentó varios fallos judiciales ordenando la entrega de la mercadería. Incluso se inició una causa por la sospecha de venta de mercadería entregada por el ministerio. Como si fuera poco, se dio a conocer las compras fraudulentas de alimentos que realizó el mismo ministerio. Pettovello giró $ 14.000 millones para la compra de alimentos al “Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) (Plan Nacional Argentina Contra el Hambre”), sin embargo, desde el organismo afirman que esa compra no se concretó. Además, transfirió $ 6.700 millones a la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) para la compra de alimentos de manera tercerizada y alejada de los controles públicos.  

Por otra parte, el futuro ya llegó y comienza la fiesta con la venta de empresas y propiedades del Estado. El titular de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), Nicolás Pakgojz, tiene orden de proceder a la venta de todas las tierras en poder del Estado Nacional, muchas ubicadas en zonas apetecibles para los desarrolladores inmobiliarios. Entre ellos, aparece Eduardo Elsztain, dueño de IRSA y amigo de Milei, uno de los principales aportantes de LLA y quien alojó al candidato a presidente en el Hotel Libertador, de su propiedad y que gestiona tierras del Estado Nacional, entre ellas, más de 200.000 hectáreas que pertenecen a las Fuerzas Armadas, en especial al Ejército.  

También, como consecuencia de la aprobación de la Ley Bases, el gobierno nacional comenzó de manera apresurada, con las privatizaciones de las empresas más valiosas con las que cuenta el Estado nacional. El empeño de las joyas de la abuela, esconde tras de sí una posibilidad de negocios millonarios para los funcionarios de la libertad afana. El primer caso es el de la privatización del gigante metalmecánico y energético IMPSA. Es Estado nacional venderá el 63,7% de las acciones clase “C” que posee de la compañía, sumado al 21,2% que están en manos del Estado provincial que también serán vendidas por la presión del gobierno nacional. Las acciones serán vendidas a un precio de remate al fondo de inversión estadounidense ARC Energy, que, para sorpresa de todos, es el “único oferente” interesado en tomar el control de IMPSA. Desde ARC Energy manifestaron que su oferta está destinada a capital de trabajo con el aporte inicial de 5 millones de dólares que se sumarían a 20 millones más para garantizar el pago de salarios hasta fin de año. Luego se encargaría de la reestructuración de deuda por el orden de los 500 millones de dólares. Sólo con el aporte de menos de 30 millones de dólares, ARC Energy, tomaría el control de una empresa estratégica, con reconocimiento mundial, con un centro de desarrollo tecnológico propio y certificaciones para para el diseño y la fabricación de componentes nucleares. Queda claro que la privatización de IMPSA asoma como un gran escándalo de corrupción del gobierno libertario.

También hace poco, conocimos un nuevo caso de corrupción que involucra a Martin Menem, el actual presidente de la Cámara de Diputados y socio de “el jefe” Karina Milei. Menem comercializa productos Gentech, un suplemento dietario para deportistas, a través de la droguería Suizo Argentina, empresa que obtuvo una licitación irregular para proveer de dichos productos con altísimos sobreprecios a la Agencia Nacional de Discapacidad, siendo ejecutados hasta el mes de mayo $ 27.000 millones en una maniobra más de corrupción del gobierno libertario.

Otra de las maniobras fraudulentas del gobierno libertarios, es el envió de lingotes de oro a Londres por parte del ministro de economía Caputo, del que siempre podemos esperar lo peor. La maniobra atenta contra nuestra soberanía y la capacidad de decisión económica. Además de poner en serio riesgo de embargo nuestras reservas en oro por las causas judiciales que se tramitan en los juzgados de Londres.

También, está el pacto con las aseguradoras para eliminar la cobertura a los pasajeros de micros de larga distancia. En el marco del proceso de desregulación que lleva adelante el ministro Federico Sturzenegger, y en clara connivencia con las aseguradoras, se eliminó el seguro obligatorio de responsabilidad civil para los pasajeros del servicio interurbano de larga distancia, dejando a todos los usuarios en una situación vulnerable en caso de accidentes.

Paralelamente estallo el caso de los fondos reservados de la SIDE. Javier Milei se jacta de decir que “plata no hay” para las universidades, no hay plata para la educación, no hay plata para las provincias, no hay plata para los tratamientos de VIH en bebes recién nacidos, no hay plata para la obra pública, no hay plata para los jubilados y veta el proyecto de incremento aprobado en el Congreso, pero para la Secretaría de Inteligencia de Estado, le otorgó por Decreto $ 136.000. El 75% de dichos fondos serán secretos y servirán para hacer espionaje e interceptaciones a personas que no concuerden con los ideales libertarios, tal como lo hizo Mauricio Macri durante su gestión. Estos fondos son usados con absoluta discrecionalidad y se calcula que la SIDE tiene un gasto diario de 3 millones de dólares y ya lleva ejecutado 80 mil millones en gastos reservados. Al ser gastos imposibles de auditar, la corrupción y los negociados están a la orden del día. Al respecto, la cámara de Diputados rechazó el decreto esgrimiendo una derrota importante al gobierno, ahora resta el tratamiento en la cámara de senadores, para que el decreto sea anulado completamente. 

“Espero que el pueblo sepa defender lo conquistado contra la codicia de sus falsos liberadores”, Juan D. Perón.