Hoy se conmemora el 194° aniversario de la creación de la Comandancia Política y Militar de las Islas Malvinas y las adyacentes al Cabo de Hornos por parte del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, estableciéndose una estructura de gobierno al frente del cual se designó a D. Luis Vernet, quien se instaló en las Islas Malvinas y ejerció plena y públicamente su autoridad y jurisdicción.             

La Argentina, digna heredera de los títulos de España, hizo uso de los derechos posesorios sobre estos territorios desde el inicio del proceso emancipatorio en 1810, ejerciendo sus derechos soberanos de manera permanente sobre los archipiélagos del Atlántico Sur.

El 3 de enero de 1833, el Reino Unido usurpó mediante un acto de fuerza el territorio malvinero expulsando a las autoridades nacionales allí establecidas y ocupando ilegalmente las islas.
Estos hechos de lesa Patria nunca fueron consentidos por ningún gobierno argentino a lo largo de 190 años, y la comunidad internacional se ha expresado a favor de la prosecución del diálogo diplomático entre ambas naciones.
La postura intransigente del Reino Unido agrava aún más la situación al aumentar su presencia militar en las islas, contando con un importante arsenal nuclear y realizando de manera inconsulta, maniobras y ejercicios bélicos en el Atlántico Sur.
Como si esto fuera poco, el Reino Unido lleva adelante acciones de exploración de recursos no renovables y la explotación de recursos naturales renovables, depredando el patrimonio natural de todos y todas las argentinas, hechos que la Argentina no se ha cansado de protestar enérgicamente ante cada organismo internacional.
Las islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur, son de una importancia estratégica innegable para quien detente su soberanía, dado que al encontrarse ubicadas frente al estrecho de Magallanes y próximas al pasaje de Drake y canal de Beagle, posibilita el control de pasos bioceánicos Atlántico-Pacífico por el Sur pudiendo dominarse el tráfico marítimo desde el sur de África y sur de América del Sur hacia el Atlántico Norte, así como también la comunicación del Océano Indico con el Atlántico Sur y el Pacífico Sur, siendo la vía de navegación comercial que cada vez toma mayor relevancia internacional.

Por cierto, quien posea soberanía sobre ese tránsito interoceánico hacia el Pacífico contará con mayor influencia y autonomía de cara al nuevo escenario de relaciones globales de poder.

Otro elemento geopolítico de importancia superlativa, lo constituye el punto de proyección desde las islas del Atlántico Sur hacia la Antártida como base de reabastecimiento de las expediciones al continente antártico, territorio que junto con las Islas Malvinas mantiene en disputa.

La Antártida tiene una gran proyección geoestratégica porque posee más del 80% de agua dulce del planeta, y donde se concentran enormes reservas de petróleo, gas, carbón, hierro, uranio, oro y plata, además de una enorme diversidad biológica, organismos y microorganismos y una biodiversidad desconocida de alto valor para la industria farmacéutica. A estos importantes recursos se le debe sumar la soberanía marítima de las islas del Atlántico Sur, a quienes les corresponde su delimitación marítima de 200 millas marinas para las aguas y 350 millas para los fondos oceánicos donde radican las enormes ganancias obtenidas por los isleños a partir de las licencias de pesca.
Las zonas circundantes de las Islas Malvinas y las islas del Atlántico Sur cuentan con recursos pesqueros de importancia mundial: calamar, merluza, krill, algas, moluscos, cetáceos, abadejo y bacalao.
El potencial hidrocarburífero de las Islas Malvinas es fenomenal, si se tiene en cuenta desde el punto de vista económico que la presencia de petróleo en las aguas adyacentes de las islas está siendo aprovechado por los isleños desde 2008.
Se licitaron 19 áreas y se otorgaron licencias de exploración off shore a compañías como Shell, Amerada Hess, Rockhopper Exploration, Lasmo, Falklands Oils & Gas, International Petroleoum Corporation y Desire Petroleum, entre otras.
Tal es la relevancia de este recurso energético en las Islas que hay estimaciones de que la proyección de barriles a producir por estas compañías petroleras representaría un año y medio de toda la producción de petróleo de todas las operadoras que hay en Argentina.
Otro recurso económico que se encuentra en el lecho marino adyacente a las Islas Malvinas son los nódulos polimetálicos compuestos de recursos metalíferos de manganeso, cobalto, cobre, hierro, níquel, silicio ferroso, cromo y otros metales estratégicos de particular relevancia a futuro.
Por eso causa mucha indignación cuando escuchamos decir a la hoy precandidata a Presidenta de la Nación de Juntos por el Cambio y presidenta del PRO, Patricia Bullrich, cuando se le preguntara en un programa del canal LN+ sobre la negociación con Pfizer para la obtención de vacunas contra el Covid-19 que a cambio “las Islas Malvinas se la podríamos haber dado”, o un compungido Alejandro Finocchiaro, precandidato a Intendente por el mismo espacio, lamentarse hasta las lágrimas por el deceso de la reina Isabel II y expresar palabras de encomio para «Su Majestad».

Semejantes muestras de desprecio a la causa nacional por Malvinas significan también un olvido imperdonable hacia nuestros 649 héroes que todavía yacen como custodios de aquel suelo irredento, causando nauseas de solo oírlas y profundo sentimiento de rechazo a estos personajes que no merecen llamarse argentinos.

Por eso ayer hoy y siempre ¡las Malvinas serán Argentinas!

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