
Una nueva medida se ha anunciado para alcanzar el déficit cero: el PAMI cambiará la normativa sobre medicamentos, imponiendo mayores restricciones al descuento total que reciben los jubilados. A partir de ahora, ya no podrán acceder libremente a la cobertura 100% de los medicamentos, y en su lugar, los descuentos serán de entre el 40% y el 70%. Quienes cumplan con los nuevos requisitos, sólo podrán acceder a una cobertura del 100% para 4 medicamentos, sumado a que muchas drogas fueron eliminadas del vademécum de PAMI.
De esta manera, los jubilados y pensionados no sólo ven disminuido su poder adquisitivo desde la llegara del gobierno libertario, que según los datos oficiales es de un 17,5% en comparación al 2023, sino que también, deben aumentar sus erogaciones en medicamentos por quita de cobertura del PAMI y también, por ser uno de los rubros que más aumento registró en el 2024, rondando un incremento del 165% en comparación a diciembre del 2023.
Esta medida se suma al veto anunciado de la ley de movilidad jubilatoria, que fue sancionada recientemente por el Congreso Nacional. Todo esto refuerza la idea de que el presidente sigue su lucha constante contra lo que él considera la «casta». En este caso, la casta sería claramente los jubilados y pensionados. Es por ello que, el ajuste previsional representa más del 31% del recorte fiscal que viene realizando el gobierno de Javier Milei desde su llegada a la Casa Rosada.
Ayer, nuestros abuelos y abuelas, esos que dieron todo por nuestro país, salieron a la calle a pedir lo que les corresponde. Pero, lamentablemente, se encontraron con la cobardía del gobierno de Javier Milei y Patricia Bullrich Luro Pueyrredón, que no dudaron en usar la fuerza, empujando y arrojando gas pimienta a personas que solo quieren vivir su vejez con dignidad.
Desde el Partido Justicialista de La Matanza, rechazamos esta política que recorta derechos fundamentales y reprime a nuestros jubilados y pensionados. El gobierno está desestimando su valiosa contribución y socavando su bienestar atentando contra la salud de la población más vulnerable. Esta estrategia, no sólo resulta perjudicial para quienes han trabajado toda su vida, sino que también ignora la necesidad de asegurar una protección digna para nuestros adultos mayores. Paralelamente se autorizan miles de millones para gastos reservados de la SIDE y los escándalos de corrupción afloran por todas las estructuras del Estado. Al final “la Casta somos todos” y “la libertad afana”.
Como decía Juan Domingo Perón: “Los viejos tienen derecho a vivir tranquilos y a disfrutar de su vejez con dignidad.”




