Gobierno para pocos, penurias para muchos

Se cumplió un año de la llegada al gobierno de Javier Milei, un candidato outsider que se presentó ante el electorado como un revolucionario que venía a traer un nuevo modelo milagroso para la Argentina. Pero como advertimos una y mil veces, nada nuevo había en su programa de gobierno, una vez más, someterían al país a un plan de ajuste brutal contra los sectores populares, con la consecuente caída del poder adquisitivo de los salarios y las jubilaciones y hoy podemos observar que aquellas advertencias, tristemente se hicieron realidad.

El único fin que persigue el programa económico del gobierno libertario, es garantizar el pago de la fenomenal deuda en dólares que contrajo el gobierno de Macri con la ayuda de su ministro de finanzas Luis Caputo.

La tan publicitada estabilización macroeconómica que realiza el gobierno, no es más que la mera consecuencia de haber desplomado los niveles de consumo interno y producción industrial para llevar al mínimo posible la demanda de dólares de la economía y de esa forma garantizar el saldo positivo de la cuenta corriente que permita el repago de la deuda externa.

Pero en el modelo libertario no todos perdemos, hay algunos sectores vienen multiplicando sus ganancias de manera descomunal, en una relación directamente proporcional a la caída experimentada por los sectores populares. El comercio electrónico, los laboratorios, el sector financiero y el energético son muestra cabal de la acumulación de ganancias exorbitantes durante el primer año del gobierno libertario. Mientras la gran mayoría de los argentinos sufrimos un ajuste sin precedentes en la historia argentina, los principales empresarios del país, aumentaron sus patrimonios de manera escandalosa. Con Marcos Galperin (Mercado Libre), Hugo Sigman (Laboratorios Insud Pharma), Alejandro Bulgheroni (Pan America Energy) a la cabeza, la lista de los 50 principales empresarios incrementó su fortuna en un 68% en promedio en los últimos 4 años, según publicó la revista especializada Forbes. De ese periodo de 4 años, el último año fue preponderante para el incremento de sus fortunas bajo el calor de las políticas de liberación de tarifas y mercados del gobierno de Milei. Además de verse fuertemente beneficiados por las colocaciones en pesos con tasas de interés gigantesca y ajustados por inflación, mientras a la población le decían, ya desde el 2023, que “el peso era excremento”, y sus crédulos corrieran a desprenderse de los pesos y comprar dólares en el mercado paralelo que en muchos casos abonaron más caro que el valor actual. Con aquellos pesos que le entregaba la población, lograron duplicar sus ganancias en dólares en tan solo un año. Verdaderamente una estafa perfecta.

En paralelo a todo este proceso, el poder adquisitivo del salario experimento una caída excepcional. En espacial el SMVM tuvo una perdida brutal de poder adquisitivo a comienzos de la gestión de Milei, producto de la devaluación de la moneda en un 118% y su impacto en los precios. El valor real del SMVM ($ 271.571) es 28,4% menor que en noviembre de 2023, e inferior al vigente durante la mayor parte de la década de 1990 y en la crisis final del régimen de convertibilidad. Si se toma como base de comparación el mes de noviembre, la inflación aumentó un 152,9%, y el índice de salarios, un 138,6%, es decir -14,4%, no alcanzando a recuperar la pérdida de poder adquisitivo desde la asunción del gobierno de Milei. En suma, el salario formal registrado acumula una pérdida del 18% y los salarios informales, aún peor, registran un 25,2% abajo en relación a noviembre del 2023.

En el mismo sentido, las jubilaciones y pensiones enfrentaron una perdida del orden del 18% anual, sumado al recorte en los medicamentos gratuitos que otorga el PAMI y el fin de la moratoria previsional. Políticas que conforman un drástico ajuste al sector pasivo.

Los despidos también son una consecuencia lógica del programa económico libertario. El menor nivel de actividad, junto con el desmantelamiento del Estado, hicieron que el empleo registrado tenga una pérdida de 200.000 puestos de trabajo, que se contabilizan por la reducción de las cuentas sueldos en el sistema bancario.

Otra cara del ajuste bestial encarado por el gobierno libertario, es el registro del menor consumo histórico de carne por habitante, estimándose que cerrará el 2024 en un promedio de 42,6 Kg por habitante, lo que representa una caída del 18,5% con respecto al 2023 y establece el mínimo registrado en los últimos 110 años.

Los tarifazos también se hicieron sentir en el bolsillo de los sectores medios y bajos. Con aumentos de los servicios públicos que promediaron el 370%, el transporte un 600%, telefonía 390% y el combustible 270%, y se convirtieron en el caldo de cultivo ideal para disparar la pobreza al 53% y la indigencia al 18,1%, valores que no se registraban desde el 2002 posterior al estallido del 2001 y marcan la envergadura del ajuste que el gobierno libertario hizo caer sobre las espaldas de los trabajadores y los jubilados.